27 de noviembre de 2019

CONDUCTA ANIMAL Y ÉTICA

Larva de la procesionaria del pino.


Durante siglos la ciencia occidental definió al ser humano por una propiedad específica que poseería en exclusiva y de la que carecerían el resto de animales: inteligencia o razón (no matizaremos aquí las importantes diferencias entre razón e inteligencia). Tal antropología o visión del hombre no impidió que se atribuyeran conductas astutas al zorro, previsoras a la hormiga, libertinas a la cigarra o memoriosas al elefante. Los animales suplían la falta de inteligencia con el instinto. Sin embargo, entre el hombre, dotado de alma inmortal, y el animal se decretaba un abismo infranqueable. A fin de cuentas, ¡el hombre había sido creado en el último día y a semejanza de Dios!

13 de febrero de 2017

MALDAD Y ESTUPIDEZ

GOU-GOROO ENTRE LOS PAPUPOA DE MICRONESIA


Gou-Goroo convertido en un hombre-pez feísimo.

El siguiente cuento de Salvador Solé Soriano es un buen ejemplo de cómo pueden usarse de modo instructivo y divertido la ironía y el humor. Muy socráticamente, los nativos imaginarios de su historia identifican la maldad con la estupidez, y en lugar de amargarse por la existencia de ambas, se ríen de ellas. El malvado aparece sobre todo como un idiota, es decir una persona incapaz de elevarse desde sus caprichos particulares al bien general. Gou-Goroo es sobre todo un irresponsable, incapaz de responder de lo que hace al sacrificar el bien común a la satisfacción de sus impulsos y deseos más insensatos.


4 de mayo de 2015

¿Súbdito o ciudadano?

La lección clásica sobre la ética civil o del ciudadano la dió el maestro Kant, para el cual, el progreso técnico-científico, si no va acompañado de progreso ético, es mera lentejuela miserable.




¿Por qué, para que haya progreso, es imprescindible la libertad del uso público de la razón, es decir, la libertad de expresión?

Para superar la minoría de edad y elevarnos desde el despotismo a la democracia ilustrada:

A pie de clásico: Kant y la ética civil

23 de mayo de 2012

Menores maltratadores


José Chamizo es Defensor del Menor en Andalucía. En su informe sobre la situación en 2011 advierte de un nuevo grupo de menores maltratadores, el de aquellos que no aceptan las limitaciones de bienes materiales impuestas por las familias. Este cuarto grupo se añade a los tres ya existentes:

1. Menores que maltratan a los padres por algún tipo de adicción.
2. Aquellos que lo hacen por algún tipo de trastorno de conducta.
3. Los que son violentos a causa de una (mal)educación permisiva.
4. Menores que no aceptan limitaciones en el gasto y roban a sus padres o exigen dinero para sus caprichos y fiestas.

Han aumentado las llamadas al defensor del menor alertando sobre este cuarto tipo de violencia familiar.

El maltrato puede ser físico: patadas, tortas, puñetazos, empujones, mordiscos; o psicológico:  insultos, amenazas y humillaciones.

19 de febrero de 2012

Caín y el payaso


Por José Biedma

A mi alumnado de Educación para la Ciudadanía,
muy especialmente para Borja y Pablo.

Me llamo Harold. Soy grandote, pero doy algo de pena. Como mis movimientos resultan  patosos y desmañados, la gente, desde que era un niño, se ríe fácilmente de mí.

Nací en Haarlem, una ciudad de Holanda. Es un lugar tranquilo en la desembocadura del río Spaarne, a 20 kilómetros  de Ámsterdam. En mi ciudad hay museo de pintura, donde se exponen cuadros de maestros del siglo XVII. Lleva el nombre de uno de ellos: Fran Hals, que murió en Haarlem, en plena Edad de Oro de la pintura flamenca. De pequeño, cuando mi maestra me llevó a ver esas pinturas, me quedé tan impresionado que quise ser retratista. Pero pronto me di cuenta de que carecía de aptitudes para el dibujo.

21 de diciembre de 2010

CIBERURBANIDAD Y NETIQUETA

La Internet, es una gran ciudad en expansión, como en cualquier ciudad, para poder convivir, se deben respetar ciertas normas de ciberurbanidad: “cibermaneras”, “Netiqueta” (contracción de “net”, en inglés, red, y “etiqueta”).

Por “etiqueta” entendemos el estilo, las normas, los usos y costumbres que deben guardarse en los actos públicos y solemnes. Creo que la Red de redes (Internet) no tiene mucho de solemne, pero la inmensa mayoría de nuestros actos en la red son actos públicos y deberían asumir ciertas normas.

Por “urbanidad” entendemos la corrección y cortesía en el trato con los demás; y por “maneras”, los modales o forma de comportarse de una persona en los espacios públicos e incluso en sus relaciones privadas e íntimas.

Hoy, la Internet no es una red de comunicación minoritaria, sino masiva, y lo va ser cada vez más. Muchos entran en ella como un elefante en una cacharrería, desconociendo las normas mínimas de convivencia que deben guardarse en cualquier sociedad, y la Red es una sociedad global, planetaria.

Si aprovechamos los recursos del correo electrónico, de un portal, de un grupo de noticias, de un foro de debate, o de una red social, de un cuaderno de bitácora (blog), de una wiki... debemos respetar ciertas normas. Algunas son muy generales como no amenazar ni insultar ni incluir palabras malsonantes y groseras, o respetar las reglas de ortografía, otras son específicas del medio:


-Debemos consultar de vez en cuando nuestro buzón o buzones, y limpiarlo(s), a fin de que no se pierdan mensajes. Las personas a quienes hemos dado nuestra dirección pueden haber mandado información relevante y estar esperando una respuesta. Comparta su conocimiento con los demás, y ayude a los novatos en lo que pueda.

-Borre inmediatamente los mensajes no deseados (spam, correo basura), ocupan un espacio que puede necesitar para algo importante.

10 de enero de 2010

Plutarco. Educación o adulación



"Unicamente aquellos que han aprendido a desear lo que deben, viven como quieren" Plutarco


Plutarco nació en el año 46, en la pequeña ciudad beocia de Queronea (Grecia), siendo Beocia una tranquila provincia del imperio romano. Se dice que fue amigo del emperador Trajano.

Plutarco representa el mejor ejemplo de moralismo educativo de su época. Murió hacia el 120 de nuestra era. Se educó como otros jóvenes de su tiempo en Atenas. Allí, en la Academia fundada por Platón, recibe clases de Amonio, un filósofo de ascendencia egipcia, con quien se adentra en los secretos de las matemáticas, la retórica, la religión, y estudia las doctrinas de la filosofía platónica, pero también de la peripatética, de Epicuro y del estoicismo, con la Estoa polemizará en varias ocasiones.
Plutarco no pretendió ni resultó ser un pensador original, pero sus escritos morales (Moralia), en forma de diatriba, representan una magnífica y equilibrada síntesis de la cultura antigua, en su búsqueda constante por dirigir al hombre hacia la virtud (areté), mediante la lucha y control de las pasiones (páthê).