27 de octubre de 2008

Cuestiones. Lección 1


1. El ser humano (varón o mujer) es y no es un animal. Ponga ejemplos de actos humanos animales y de actos propiamente humanos. ¿Es malo ser un animal? ¿Por qué son inocentes los animales, y sin embargo los hombres y las mujeres pueden ser
culpables de lo malo que pasa?

2. ¿Por qué puede y debe hacer el humano
lo que no le da la gana? ¿Qué significa que somos el único animal capaz de hacer lo que no nos da la gana?

3. Ponga ejemplos de actos propiamente humanos que requieren esfuerzo pero que merecen la pena. ¿Trabajan los animales?

4. ¿Cuáles son los bienes principales? ¿Cuál de ellos es específicamente humano?

5. ¿Por qué los seres humanos poseen dignidad?

6. El gran filósofo griego Aristóteles dijo una vez (con ironía) que si un ser humano puede vivir solo es porque: o bien es algo más que un ser humano (un dios), o algo menos (una bestia), pero no un ser humano. ¿Qué le parece esta afirmación?, ¿hay alguien que pueda vivir solo/sola? ¿Por qué no?

7. ¿Salud, dinero o amor?, ¿Cuál de estos bienes le parecen a usted más valiosos?

8. ¿Somos sobre todo animales racionales?, ¿o más bien animales emotivos y sentimentales? ¿Qué importancia tienen los sentimientos en nuestra educación cívica? ¿Hay malos y buenos sentimientos?

9. La palabra "Logos" significaba palabra, pero también razón, discurso, ley y relación. Explique por qué el humano ha sido definido como un "animal con logos".

10. ¿Son libres los animales? ¿En qué sentido puede ser libre un animal? ¿Son responsables los animales?

1. El Animal Político

Lección 1. EL ANIMAL POLÍTICO Y SUS FINES PROPIOS

No somos como los animales. Sus comportamientos están regulados por instintos. También nuestros actos dependen de los instintos, de las ganas. Pero no siempre podemos hacer lo que nos da la gana, a no ser que queramos comportarnos como animales. Somos un animal tan especial que podemos hacer lo que no nos da la gana. Eso sucede cuando hacemos algo que merece la pena aunque no nos guste, o cuando sacrificamos un bien menor por un bien mayor.

Nuestro comportamiento también depende, pues, de las costumbres y de las intenciones, que pueden ser buenas o malas, y no sólo de las ganas. El animal hace sólo lo que le da la gana. Se puede decir que es "esclavo" de sus ganas e instintos, despertados por estímulos externos; mientras que los seres humanos hacemos lo que creemos que nos conviene, aun sin ganas. Por ejemplo, nos lavamos los dientes todos los días para conservarlos sanos, o limpiamos la mesa después de comer, aunque no nos apetezca; guardamos una chuchería para el recreo, aunque tengamos muchas ganas de devorarla; dejamos pasar a una señora cargada por la acera, aunque tengamos prisa; el buen conductor respeta los límites de velocidad, aunque tenga ganas de correr como Fernando Alonso; sacamos la basura al contenedor, aunque no sea una actividad agradable, etc.